Desde chica intentaba averiguar si era posible burlar las leyes de la física y convertir mis burdas piernas en cola de sirena. Mi vieja, profesora de biología, intentaba explicarme la teoría de la evolución, diciendo que la ballena, vive en el agua pero es un mamífero. Que antes de vivir en el agua tenía patas y caminaba campante por la tierra; pero, como le gustaba mucho (muchísimo) el agua, se transformó en lo que ahora todos conocemos.
Yo, muy contenta y creyendo que la naturaleza era sabia y en algún momento se daría cuenta de mis ansias de convertirme en un ser acuático, pasaba horas en la bañadera para poder acostumbrar cada músculo a mi futura vida. Pensaba que si iba a pasar el resto de mi vida en el fondo del mar con un cangrejo como amigo, iba a tener que practicar lo suficiente.
Hoy, en medio de una animación, hablando con L, me confesó que cada vez que probaba un micrófono no podía evitar cantar aunque sea una estrofa de "bésala" de la sirenita. Adjunto letra:
Ella esta, ahí sentada frente a ti
No te ha dicho nada aun,
pero algo te atrae
Sin saber porque te mueres por tratar de darle un beso ya,
No hay que decir, no hay nada que decir Ahora
besala...
Sha lalalalalala ¿Que pasó?
El no se atrevió y no la besará...
El otro día, hablando con mi prima P, me confesó que cada vez que entraba a una pileta, no podía evitar cantar "Parte de tu mundo" de la sirenita también, adjunto letra:
siempre nadar no es original
quiero tener un par de piernas y salir a pasear
como dicen, a pie...saber correr,saber
saltar,saber que el sol nos da caricias
sueño sin fin quiero subir y salir del mar.
Y yo, hoy día, confieso que cada vez que me sumerjo en algún tipo de líquido, no puedo evitar cruzar mis piernas cual cola de sirena y revolear mi pelo y tirar patadita mariposa.
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