De repente me encuentro imaginando mi vida en una camioneta volskwagen con rumbo a México, esposa de un guitarrista. Usando un pantalón batik , un pañuelo en la cabeza y polainas de lana de llama. Asistiendo a recitales nocturnos y comiendo arroz yamaní semi chamuscado. Teniendo sexo nocturno en plena ruta, aprovechando las paradas descanso.
Entonces es cuando vuelvo a la realidad, levanto la vista y nos encontramos en retiro, plena terminal de bondi. Nos reímos y lo acompaño a despedir a su vieja. Destino o casualidad?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario