Como dijo mi amiga F, recaer en el mismo problema desde que tengo memoria.
Hace meses que me esfuerzo por enfrentar una decisión que nunca termino de digerir.
M me rodea, me tiene atrapada presa de mi propia indecisión, a la expectativa de su insoportable ciclotimia; yo encerrada en su jueguito adolescente improvisando todo el tiempo un papel de no me importa. Y claro que me importa, me importa ver como mi vida llega al punto de definir una vez más un antes y un después.
Al fin y al cabo, satisfecha sexualmente quisiera traspolar ese rol dominante de L a todos los aspectos de su vida. Con él estoy cómoda, todo funciona según la pauta de lo perfecto, lo que toda chica quisiera para el futuro: un novio complaciente, fiel, siempre bien predispuesto y servicial, bastante sociable le cae bien a tu familia, cuando te mira te dice que sos perfecta, el sexo con él tan placentero, acabar una y otra vez, su familia es adorable, su casa siempre acogedora. Aunque por alguna razón percibo una molestia leve pero constante, en momentos claves se torna insoportable. Sin poder anclar mi dicotomía desesperada, repaso una y mil veces estrategias, ordeno los hechos de distintas maneras, me hablo mientras ando en bicicleta, corro desenfrenada en la cinta del gimnasio.
M empecinado en destruir cualquier conformismo o ánimo de restaurar dio en el clavo "claro, vos buscas a alguien apasionado". Me cerró la boca.