Cielito de Buenos Aires ya no es el mismo
Vuelvo a pisar la misma calle, la misma tierra y hasta mi propia habitación,
pero cielito no me mira igual.
De verano, infinitamente limpio, vacío
En su total virginidad.
Cielito de Buenos Aires me mira ajeno
Lo contemplo y él me espera
sin fronteras,
abierto y pleno.
Entonces me siento cielito
infinita,
soy el vacío más intrínseco
celeste esencia.
Cielito de Buenos Aires ya no es el mismo,
no percibo, solo soy.
